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Posts Tagged ‘método científico’

La homeopatía y sus ¿principios? básicos

Martes, 4 de septiembre del 2012 Deja un comentario

¡Hola amigo magufo!

Hoy me han citado la web de ABChomeopatía para responderme, esta parte en concreto, donde dice en qué principios se basa la homeopatía. En este artículo voy a intentar despiezarla poco a poco para que se vean sus fallas y comprendas donde están algunos de los muchos fallos de la homeopatía.

Iré citando en cursiva y pondré mis respuestas después. Empecemos pues.

“Hahnemann descubrió que los remedios homeopáticos preparados a partir de minerales, vegetales y animales, y diluidos en mínimas concentraciones tienen un alto poder de curación a través de la estimulación de la fuerza vital del organismo.”

En realidad, Hahnemann no descubrió nada. Hahnemann tomó una dosis de cinchona, tras la cual experimentó unos síntomas que él intuyó que eran los mismos que la malaria. De ahí sacó su principio de “lo que causa unos síntomas en un paciente sano, puede tratar los mismos síntomas en un paciente enfermo”, o “lo similar cura lo similar”, que es la base de la homeopatía. Este primer principio ya va en contra de lo que sabemos: si tomamos algo que produce esos mismos síntomas, no nos cura, sino que empeoramos. Por tanto, Hahnemann se inventó (que no descubrió) el otro principio de la homeopatía: para que la sustancia cure, hay que diluirla. Fíjate en el hábil truco del segundo principio de la homeopatía: al diluir, eliminamos el poder tóxico de la sustancia que sea y además, tenemos más solución por menos materia prima. Un chollazo vamos. Sobre la estimulación de la fuerza vital sólo hay una cosa que decir: hasta ahora, no hay ni una sola evidencia de que esa fuerza vital exista. Y han habido muchos intentos de detectarla, que conste.

“Los principios más importantes de la Homeopatía son los siguientes:”

Sorpréndeme…

“- El enfermo reacciona en una forma particular e individual ante la situación que lo aqueja.”

Curioso. Casi todos tenemos los mismos órganos, las mismas encimas, las mismas proteínas,… pero al parecer, funcionan distinto en cada paciente. Más curioso todavía es que los remedios que se venden son al por mayor, así que la individualidad del paciente, ¿dónde queda exactamente?

“- La selección del remedio homeopático se basa en la totalidad de los síntomas de la persona.”

Entonces, ¿se tratan los síntomas y no la causa subyacente? Por poner un ejemplo, si hay un paciente con legionelosis, que está causada por una bacteria, ¿al tratar los síntomas también tratamos a la bacteria? ¿Hacemos que el cuerpo trate a la bacteria? ¿Cómo puede ser que la homeopatía se pase por el arco del triunfo tantos años de teoría bacteriana?

“- El uso del remedio homeopático no es para curar una enfermedad específica sino para fortalecer
propio sistema de defensa.”

¿Fortalecer? ¿Con qué? ¿Me estás intentando decir que el cuerpo detecta una forma en el agua que relaciona con una enfermedad, y crea anticuerpos para esa enfermedad? ¿Así sin más? ¿Qué parte del cuerpo es exactamente la que se encarga de reconocer la forma del agua? Esta ¿respuesta? suscita más preguntas y además, es un argumento desde la ignorancia. No se puede tomar como respuesta válida.

“El propósito principal de la Homeopatía es el de fortalecer al organismo a través de la estimulación del poder de  curación intrínseco del cuerpo, por medio del incremento de la eficacia de los sistemas inmunológico y de defensa.”

¿Cómo? De nuevo, esta respuesta no es válida, porque surgen muchas más preguntas.

“Comprobó, asimismo, que debido a la alta dilución de los remedios, éstos no provocan ningún tipo de efectos colaterales o secundarios.”

Aquí si admito lo de comprobó, porque realmente lo hizo: cualquier tóxico lo suficientemente diluido acaba siendo inocuo.

“La Homeopatía es un sistema de curación científico y efectivo”

La homeopatía es de todo menos científico. Lo de efectivo lo veremos después (respuesta adelantada: no, no es efectiva).

“Además, reconoce y promueve el concepto de que todos los síntomas que manifiesta un organismo enfermo son la expresión de la falta de armonía de la persona como entidad total.”

La armonía es la primera asignatura de Medicina. Armonía del cuerpo humano I, troncal, 12 créditos. Vamos no me jodas. Tiene que haber un equilibrio, pero no un equilibrio al estilo que lo plantea la homeopatía.

“En la Homeopatía, los síntomas (por ejemplo el dolor de cabeza, la fiebre, el dolor de las articulaciones, etc.) no son considerados la causa de la enfermedad, sino que son vistos como la manifestación del desequilibrio de la persona.”

Hay muchas enfermedades que cursan con los mismos síntomas. ¿Los tratan a todos con lo mismo? Y de nuevo, ¿un desequilibrio de qué? Volvamos a la legionelosis. ¿Cuál es el desequilibrio ahí?

“En la medicina convencional, los remedios son seleccionados de manera tal que puedan anular, extinguir y suprimir los síntomas del paciente, a través de una acción opuesta a la que éstos tratan de expresar.”

En la Medicina, se trata de curar al paciente. Si es legionelosis, antibiótico para matar a la bacteria; pero si es un resfriado, para el que no hay cura, pues se alivian los síntomas como buenamente se pueda. En la Medicina convencional, se trata la causa subyacente, no síntomas.

En su libro Psique y Sustancia, el homeópata Eduardo Whitmont, MD., recuerda cómo en sus días de estudiante, sus compañeros:[…] solían actuar una pantomima llamada ‘El pelo en la sopa’. La representación mostraba la reacción de cuatro personas diferentes al encontrar un pelo en su plato de sopa:

– La primera tiene un furioso ataque de enojo y le arroja el plato con la sopa al mozo que le está sirviendo.

– La segunda persona pone cara de disgusto, menea la cabeza en forma resignada, se pone el saco y se va del restaurante silbando una canción.

– La tercera persona se pone a llorar porque a él le pasan siempre las peores cosas.

– La última persona mira el pelo, lo pone a un lado, toma la sopa y pide otra porción.

El hecho de que cada individuo reaccione en una forma específica e individual a la presencia del pelo en la sopa se compara de manera muy interesante con la forma en que la Homeopatía valoriza la reacción individual de cada persona a su enfermedad.”

Esta es, de largo, la cosa más estúpida que he oído nunca. Experimento demostrativo: abrid la botella de butano y encended el mechero. A ver si es verdad que  hay una reacción individual en cada ocasión… El cuerpo humano se rige mediante reacciones químicas (hasta donde sabemos), y las reacciones químicas funcionan sólo en una dirección, nos guste o no. Decir que el cuerpo humano tiene personalidad intrínseca es muy atrevido, justo después de decir que la homeopatía es científica.

“Uno de los principios generales de la medicina tradicional, también conocida como alopatía, es la evaluación de la enfermedad—y su consecuente diagnóstico y tratamiento— como un grupo de síntomas básicos y comunes.”

La Medicina tradicional, también conocida como la medicina que funciona, observa los síntomas para intentar detectar la causa subyacente y tratarla. Según sean bacterias, virus u hongos, por ejemplo, se utilizarán tratamientos distintos. La prioridad de la medicina es curar al paciente, sea cual sea la afección, no la de tratar los síntomas. Y que semejantes personas tengan el título de medicina asusta. No han aprendido nada. No han comprendido el método científico.

¿Por qué si la homeopatía es tan efectiva, acaba fallando en cada estudio medianamente riguroso que se hace? ¿Por qué si es tan efectiva, no consigue que yo me duerma tras tomarme una caja entera de pastillas homeopáticas para dormir? ¿Por qué tampoco lo consigue, si tomo las dosis al pie de la letra como dice en la caja? ¿Por qué no lo consigue con un amigo al que engañé? Este es un experimento que podéis hacer. Decidle a alguien que le vais a dar un caramelo, y dadle una pastilla para dormir homeopática sin decirle lo que es. Seguirá despierto tan campante. No tengáis problema por los efectos adversos, recordad que una de las maravillas de la homeopatía es que no hay efectos secundarios (después veréis que tampoco los hay primarios).

Sea cual sea vuestra experiencia, recordad que no os podéis fiar de vosotros mismos, que los humanos somos fábricas de provocar errores, y cuando nos aluden a nosotros, provocamos todavía más errores. Necesitamos el método científico. Es lo mejor que tenemos para averiguar cosas objetivas de la realidad.

¿Por qué son necesarios los estudios aleatorizados doble ciego? o “Lo natural es bueno” (2 de ??)

Lunes, 13 de agosto del 2012 2 comentarios

¡Hola amigo magufo!

Hoy voy a intentar mostrarte por qué a los científicos no nos vale que algo sea natural para saltarnos los estudios doble ciego. Ya te he enseñado por qué no hay que tenerle miedo a los productos fabricados por el hombre, pero quizá todavía no le veas sentido a eso de hacer estudios. Y puede que menos todavía a hacer estudios sobre cosas naturales. Vayamos por partes.

  1. Puede que creas que la naturaleza está creada para nosotros y nos cuida… En ese caso, creo que te equivocas de pleno. Si no me crees siempre puedes tomar un poquito de cicuta para cerciorarte. La naturaleza no está para servirnos a nosotros. El objetivo de toda especie es sobrevivir. De ahí que muchos animales y plantas desarrollen mecanismos de defensa y tóxicos.
  2. Puede que creas que la naturaleza no está creada para nosotros, pero cualquier enfermedad se puede curar con algo natural. En ese caso, te digo lo mismo que en el anterior artículo: investiga, haz un estudio y publica tu artículo. Todos los hospitales del mundo están esperando.
  3. Puede que creas que hay que buscar las soluciones a las enfermedades de dónde sea, no importa si son naturales o creadas por el hombre: lo importante es que curen.

En cualquiera de los tres casos, debemos plantearnos la siguiente pregunta: ¿cómo sabemos que un tratamiento funciona? La apelación al conocimiento desde tiempos ancestrales no es suficiente ya que podrían estar equivocados y que sea natural no asegura nada, ya que como he dicho hay plantas tóxicas, así que: ¿cómo determinar qué es efectivo y qué no?

Supongamos que queremos probar un medicamento, el magufenil en supositorios de 1kg. El procedimiento para testarlo es obvio: tomarlo y ver los efectos. Hasta aquí todo parece lógico, pero en la práctica, las cosas nunca son tan fáciles. Si lo tomamos y funciona, ¿cómo podemos estar seguros de que es el magufenil el que ha producido los efectos y no la alimentación, el reposo o que es el curso natural de la enfermedad? El resfriado se cura solo, así que es posible que con esta enfermedad pase lo mismo. Por tanto lo que vamos a hacer es comparar nuestros síntomas con los del vecino, que tiene la misma enfermedad.

¿Es eso suficiente?

No, porque, puede ser que su salud sea peor que la mía, de manera que mi cuerpo podría recuperarse solo y el suyo no, sin necesidad de funcionar el magufenil. Si algo funciona, funciona para todo el mundo, así que vamos a hacerlo a lo grande. Aprovechando que todo el edificio se ha puesto malo, vamos a tomar las dos plantas del edificio: la planta baja tomará magufenil y la primera no, y después compararemos los resultados.

¿Valdría este método?

Tampoco, pues puede que en la planta baja vivieran solo personas ancianas, debido a que están a nivel de calle, así que vamos a repartirlos en dos grupos. Podríamos repartirlos en hombres/mujeres, pero quizá la enfermedad sea más grave en mujeres. Podríamos argumentar de manera similar para cualquier reparto posible, así que, por ese motivo, vamos a aleatorizar el estudio. Vamos a repartir al azar a los vecinos en los dos grupos, uno tomará magufenil, y el otro no. Gracias al reparto aleatorio, en cada grupo habrá, aproximadamente, el mismo número de mujeres, edad media, etc.

Ahora sí que valdría, ¿no?

No. Ahora llega el momento en el que los homeópatas dejan de leer. Es la hora del efecto placebo y el efecto nocebo. Para que los pacientes no finjan mejoría o empeoramiento tras tomar el magufenil, vamos a dar pastilla a todos los participantes del estudio, pero a algunos les daremos el magufenil y a otros un caramelo (con la misma forma, tamaño, color,…). De esta manera, conseguiremos ser lo más objetivos posible. Con esta medida, además, también conseguimos controlar el efecto placebo, que implica una mejora sólo por el hecho de esperar una mejora. Por otra parte, también controlamos el nocebo, que es el efecto contrario, un empeoramiento por el hecho de esperar que la enfermedad empeore.

Con todo esto, tendríamos un estudio de calidad baja. ¿Por qué? Porque recordemos que los pacientes no saben qué están tomando, pero el médico sí. Quizá se vaya de la lengua y les diga qué están tomando, haciendo volver a los efectos placebo y nocebo y jodiéndonos el estudio. Por tanto, vamos también a quitarnos al médico. Supongamos que son 10 vecinos, o sea, 10 botes de pastillas. Tomamos los 10 botes y los numeramos. Del 1 al 5 son placebos, del 6 al 10 magufenil. Ahora buscamos a otra persona que nos numere de nuevo esos botes aleatoriamente, de manera que nadie sepa qué llevan. La otra persona podría hacer:

Original – Nuevo

1 – 3

2 – 7

3 – 8

4 – 1

5 – 10

6 – 2

7 – 9

8 – 5

9 – 4

10 – 6

Este código se guarda en lugar seguro hasta que termine el estudio. Así, cuando el médico vaya a darle el bote al paciente le dará el bote número 6, y no sabrá qué contiene hasta que se desvelen el código al final. Ya solo queda repartirlo entre los vecinos y ver los efectos.

Hemos visto que si nos quedamos en algún punto intermedio, podemos falsear el estudio de alguna manera: el médico se puede chivar a los pacientes de qué estan tomando, puede funcionar por efecto placebo, puede ser mejora espontánea… ¿Dónde hemos llegado con estos pasos lógicos? A que para estar seguros de que algo funciona necesitamos estudios con grupos grandes (recuerda que si funciona para uno, funciona para todos), aleatorizados (no separar por viejos/jóvenes, mujeres/hombres,…), cegando al paciente (no sabe lo que toma. Ciego simple) y también al médico (para que no se lo diga a los pacientes. Ciego doble). O sea, que hemos llegado a que necesitamos estudios aleatorizados doble ciego. ¿Comprendes ahora por qué siempre que te piden un estudio, te lo piden aleatorizado doble ciego? ¡Porque si no es así, podrían estar engañándote!

Perfecto, ya tenemos nuestro estudio completo. Si sale positivo, ¿es lícito decir que magufenil funciona? Más o menos. Aunque siempre es conveniente que existan estudios desde otros sitios realizados por personas distintas, para que corroboren que la información que hemos publicado es correcta.

Por último, recuerda que en ningún momento he dicho que magufenil no sea natural. De hecho, supongamos que lo es. Tendría que pasar los mismos estudios para probar su efectividad, ya que la efectividad no viene determinada por la procedencia. Y este, amigo magufo, es el argumento por el cual el “A mí me funciona”, “Mi familia lo ha usado desde $inserta_fecha”, “Todas las personas que conozco lo usan y están bien”, y demás no tienen validez alguna. Si funciona, funcionará en un estudio.

Si alguien piensa en el método científico como un camino que conduce al éxito en la ciencia, se sentirá decepcionado. No hay camino real para el éxito.

Karl Popper

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Referencias:

[1]: Estudios científicos: cómo detectar una chapuza. Per ardua ad astra

[2]: Mala Ciencia. Ben Goldacre ISBN 978-8449324963

“Eso lleva mucha química y no puede ser bueno” o “Lo natural es mejor” (1 de ??)

Domingo, 12 de agosto del 2012 2 comentarios

¡Hola amigo magufo!

Tu argumento de hoy es sobre medicina. Dices que tiene mucha química, y que por eso no puede ser bueno, pero quizá deberías plantearte qué producto no tiene química. Recuerda que, por lo que sabemos hasta ahora, toda la materia está formada por átomos, y que los átomos se unen y forman moléculas. Esas moléculas se unen y forman todos los objetos que están a nuestro alrededor, por tanto, todo lo tangible es química: recuerda, no importa que lo haya creado la naturaleza o manipulado el hombre, todo está formado por átomos y por tanto, es química.

Una vez aclarado esto, también puedes decir que a lo que te referías es que es algo creado por el hombre y no por la naturaleza. Lo cual puede ser parcialmente correcto, porque recordemos que algunos medicamentos y productos están fabricados a partir de cosas que se encuentran en la naturaleza, como la aspirina, que proviene de la corteza del sauce, o la pectina, que está presente en gran cantidad de frutas y verduras.

Pero incluso suponiendo que no esté en la naturaleza, eso no significa que el cuerpo no lo admita bien porque, para eso, se realizan cuidadosos estudios de peligrosidad y eficacia. Si el producto presenta un balance beneficios/perjuicios positivo se admite en el mercado (la quimioterapia puede hacer que se te caiga el pelo, provocar vómitos,… pero también puede curar el cáncer), si no es así, se rechaza. Es así de simple.

¿Que todavía sigues pensando que hay algún tipo de conspiración de las farmacéuticas? Muy sencillo:

a) O bien hay un montón de gente muriendo por medicamentos ineficaces. Lo cual, supongo, debería haberse notado hace mucho tiempo y se debería ver un aumento en la tasa de mortalidad y en la esperanza de vida.

Difícilmente será esta opción la verdadera porque, según se ve en las estadísticas, la esperanza de vida está subiendo, no bajando.

Véase la linea “World”

b) O quizá la medicina funciona, pero, volviendo a repetirme, el método científico y por ende su hermano pequeño, el ensayo y error, se muestran como son: fiables pero no infalibles.

Recuerda siempre eso: el método científico siempre tiene errores. Cualquier tipo de conocimiento real que alguna vez hayas adquirido, ha sido a base de errores. No se puede aprender sin equivocarse. La ciencia no es distinta. Hay medicamentos que en la fase de pruebas con humanos se han echado para atrás. Gente se ha prestado voluntaria para probar su eficacia y seguridad y han salido mal parados. Eso pasa. Tiene que pasar si queremos avanzar. Cada error no nos lleva un paso más atrás, sino un paso más adelante, porque ahora ya sabemos con seguridad qué no funciona.

Si después de esto, todavía crees que la ciencia y la medicina no son necesarias y que la naturaleza puede curarlo todo, ¿a qué esperas? ¡Ponte a investigar! Estaremos encantados de ver tus estudios aleatorizados doble-ciego sobre tu cosa-natural favorita. ¿Que por qué tienen que ser aleatorizados doble ciego? Eso ya queda para otra entrada…

 

Nunca le he atribuido a la Naturaleza un propósito ni una meta, ni nada que pueda entenderse como antropomórfico.

Albert Einstein

“La ciencia no lo sabe todo”

Viernes, 10 de agosto del 2012 2 comentarios

¡Hola amigo magufo!

Hoy vienes con tu argumento estrella: como la ciencia tiene huecos, mis respuestas sin pruebas pueden llenarlos. Pero de nuevo fracasas. Si no has leído todavía la entrada sobre el método científico, es recomendable que lo hagas ahora, porque está bastante relacionada.

Basándonos en el método científico, hemos descubierto y sabemos muchas cosas. Recuerda que el método científico es como el procedimiento ensayo y error, y como todo el conocimiento experimental, está sujeto a las pruebas del momento y nunca será una verdad absoluta. Por tanto, ése es el primer fallo del argumento de hoy. Que la ciencia no lo sabe todo no es una crítica, sino que está en la propia base del método. El propio método científico sabe que cualquier respuesta es sólo temporal y útil dentro de unos ciertos límites.  No es nada que no sepamos.

El segundo fallo del argumento, es que no es un argumento de defensa de tu posición, sino un intento de ataque a la ciencia, aunque como he dicho antes, que no se sabe todo es una base del método científico. Realmente no es un ataque, porque ya sabemos eso. Además, que la ciencia tenga un hueco, si es que lo tiene, no le da ninguna validez a tu posición. Tu posición sigue siendo igual de débil o de fuerte. La fuerza de una hipótesis viene dada por la cantidad de evidencias que presenta, no por la debilidad de la otra posición. Examina las evidencias de la ciencia y si crees que tú suposición es mejor, sé riguroso y preséntala junto con sus evidencias, porque la ignorancia de la ciencia no es ningún punto a favor de tu suposición.

Ciencia es creer en la ignorancia de los científicos

Richard Feynman

“Hay cosas que no son estudiables mediante la ciencia”

Viernes, 10 de agosto del 2012 2 comentarios

¡Hola amigo magufo!

Tu argumento de hoy deja mucho que desear. Sé que lo ves lógico, sé que para ti es coherente,… pero no lo es. Ni remotamente. Antes de entrar en el propio argumento, debes entender bien qué es el método científico: de dónde viene y por qué lo consideramos la mejor herramienta que tenemos para saber cosas del mundo que nos rodea.

Para entender el método científico por encima, bastan algo más de 5 minuto. Exactamente, lo que dura este vídeo del fantástico programa El mundo de Beakman:

Como dice al final del vídeo, lo podemos resumir en:

  1. Problema
  2. Hipótesis
  3. Experimentación
  4. Conclusión
  5. Hipótesis Nueva

¿Te suena de algo esta estructura? ¿Nada? Vale, yo te ayudo. Esto que ves aquí es, salvando las distancias, el proceso de ensayo y error, que ha utilizado cualquier persona durante su vida. Probamos algo, vemos lo que pasa, y si la cagamos, retocamos y volvemos a probar. No hay ningún procedimiento mágico ni hay que formar parte de ninguna élite. Todo el mundo puede hacer ciencia.

Pero volviendo al tema del artículo (que hay cosas que no son estudiables mediante la ciencia), debemos fijarnos en el punto 3, la experimentación. ¿Hay algo que  no se pueda probar mediante experimentación? O quizá antes, ¿a qué podemos llamar experimentación? Llamamos experimentación a medir, es decir, a detectar el fenómeno de interés. De esta manera, si lo detectamos, podemos experimentar y si podemos experimentar podemos hacer ciencia. Cualquier cosa que percibamos, es susceptible de ser analizada científicamente, lo que viene siendo todo el mundo real.

Hoy deberías haber comprendido por qué tu argumento no es válido. Cualquier cosa que experimentes puede ser analizado científicamente, por el mero hecho de que la puedes detectar. Simplemente debes ir cambiando las otras variables que influyen para ir experimentando con el fenómeno.

Así de sencillo.

Hay que demostrar nuestras equivocaciones lo más rápido posible, es la única manera de avanzar.

Richard Feynman